Las revisiones nunca te vienen bien , llegan un día después de todavía no tantos meses para recordarte lo que pasó y lo importante que es salir de allí con un resultado normal para continuar con tu vida, normalmente te acuerdas de ellas los días de antes , que es cuando empieza a levantarse inevitablemente el cuerpo malo, le pasa a casi todo el mundo, o por lo menos a casi todas las mamás con las que hablo, tampoco es que sea yo tan histérica.

Eso en condiciones normales , pero si has tenido en los últimos días o más alguna alerta de esas que te aceleran, las revisiones se convierten en una verdadera pesadilla hasta que sales con un buen resultado, a nosotros nos pasó con una cosa que tanto a su papá como a mí nos alertó muchísimo e hizo que pasásemos mucho susto, y nos pasó en plenas fiestas del pueblo, en el mejor de los días, en la que podía haber sido la mejor noche de diversión con los amigos se convirtió en un segundo en una pesadilla, esto es así, contra ese miedo es difícil luchar, a veces es imposible.

Era sabado noche, día 15 de agosto, el Santo de Begoña, ese día tuvimos por la mañana ofrenda de flores a la Virgen del Rosario nuestra patrona, luego comimos fuera con los amigos y hubo hasta lo de las peñas con cabezudos que salimos a verlos, en fín un día de feria grande, el sabado, por la noche ya en la caseta municipal con nuestros amigos sentados en una mesa listos para cenar, ese día lo hacíamos tarde, los niños ya se habían subido a bailar incluso a la pista con los cantantes, no paraban de correr, en fín , disfrutando, de pronto Begoña con una muñeca de Frozen que le había comprado se paró un rato en la mesa a jugar, tenía una varita la muñeca , el caso es que al cabo de un segundo le salió sangre por la nariz, no hemorragia pero sangre, ella ya no sabía decir si se lo había hecho con la varita o le salió sola, el caso es que a mí se me paró hasta la respiración.

Podéis pensar que mi reacción fué exagerada, pero durante los dos años de tratamiento teníamos tres síntomas de alerta y uno era ese, y yo lo tenía tan grabado que al verlo me fuí directamente a pensar que eran las plaquetas bajas y que algo iba mal,  se le cortó pronto aunque no teníamos papel y fué con toallitas, pero yo ya no podía ni estar sentada, ni me apetecía cenar, ni feria , ni nada, las lágrimas se me caían solas en una caseta abarrotada de gente feliz y disfrutando montándome una película de terror , ella al rato se fué a jugar , luego vino con otro juguete qeu le compró el amigo Vicentín por su Santo, ella superemocionada le decía a todo el mundo que era su Santo, pero a su padre que también le pasó y a mí se nos cortó el cuerpo de tal manera que aunque aguantamos un rato por ella al final nos tuvimos que ir, no sin antes montarse en la colchoneta, comer churros, ella estaba a tope pero a nosotros nos temblaban hasta las piernas.

Al día siguiente que por la noche volví a hacer la procesión descalza y creo que no paraba de pedir que eso no significase nada, que malo es el miedo y cuantos instantes de felicidad te roba, y no puedes evitarlo.

Pasaron los días , acabó una feria mágica para ella porque no paró de disfrutar, de salir, de bailar, de reir… de ser feliz y yo me planteé durante unos días llamar al hospital a preguntar, pero se lo pregunté a una mamá amiga valenciana compañera de fatigas que es enfermera y a la doctora del pueblo y ambas me dijeron que no le veian importancia.

Pasaron muchos días más, días de playa en Marbella , la vuelta al cole, y pasaron muchas cosas más que siempre cuando tienes una alarma van sumando, le veía más moratones, mal color de cara, no se tenía ya toda mi paranoia montada cuando justo el día de antes de irnos a Cazorla con la asociación por la noche otra vez apareció , el 11 de septiembre después de casi un més yo estaba con la maleta y ella vino corriendo diciendo que tenía sangre en la nariz, buff que bajón me dió se desmontaba mi teoria de que hubiese sido con la varita porque ahora ya no tenía nada aunqeu me dijo que se había estado tocando la nariz, pero que mal cuerpo otra vez para irnos al día siguiente de viaje en teoria a disfrutar y desconectar.

Esta vez logré racionalizar un poco más y ver que sí le había salido una poca, se había quedado en la misma nariz y se le cortó enseguida, así que eso no era hemorragia y no debía alarmarme tanto, que tocaba disfrutar con la familia de Ales porque hacemos ese viaje una vez al año y allí precisamente estamos gente que nos entendemos perfectamente porque hemos pasado por la misma situación, así que aunque se me volvió a revolver el cuerpo decidí que el miedo no me iba a robar ni a mi ni a ellos un buen fin de semana.

Y no lo hizo , echamos un finde a tope y yo viéndola a ella que no paraba me iba quedando más tranquila pero siempre con mi pellizco y cuando se lo decías a alguien te das cuenta que a muchos niños les sale en algún momento sangre por la nariz.

Bueno pasó ese finde mágico del que si puedo os haré una entrada y seguimos con el colegio que ella adora y está supercontenta en primaria, y durante esa semana un día que trabajaba por el hospital no me pude contener y le pregunté a una de sus doctoras , le dije que teníamos revisión el día 23 de septiembre pero que estaba angustiada por una cosa que había sucedido que para mí era una alerta importante, me preguntó si eran hemorragias y yo le dije que no que se le paraba en la misma nariz y que se le cortaba al ponerle papel, ella no le vió ninguna importancia , eso me tranquilizó un poco, dijo que a muchos niños les salia sangre por la nariz y que el miércoles que viene con la analítica lo veíamos.

Antes del 23, el 21 por la noche ya en la cama y otra vez tocándose la nariz, otra poca, uff a dos días de la revisión…. que malos ratos tenemos que pasar los papás

En fín llegó el deseado y temido día, la pobre lo pasó mal al sacarse la sangre, porque un pinchazo duele , ese día me saqué yo también y no es agradable, se le puso la cara toda levantada de llorar, tiene la piel supersensible, pero luego nos fuimos a tomar unos churros junto con mi amiga Mari Jose qeu nos acompañó ese día, su papá volvería si le daba tiempo de un pueblo que fué a comprar cosas de su trabajo, a las 11 teníamos cardiólogo, una revisión que hacen al año y medio, todo genial , y luego la sala de espera de abajo abarrotada de gente, algunas caras conocidas amigas que ese día andan más nerviosas al igual que yo, en fin que cuando dijo su nombre entramos , su papá ya había vuelto porque eran cerca de la una de la tarde, así que como siempre mira el ordenador, y yo le hago la misma pregunta , ¿ como está?, lo mira y dice bien…. ya puedes respirar, ( como me conoce) de plaquetas muy bien así que eso será de otra cosa sin importancia, muchos niños sangran por la nariz.

Este rollo que para mí ha sido otra de mis paranoias y motivo de muchos calentamientos de cabeza y malos ratos lo que os quiero transmitir es que no siempre nos tenemos que ir a lo malo de las cosas, que intentemos disfrutar siempre de todo lo que tenemos en ese momento y no dejemos que el miedo cobre tanta fuerza que nos robe instantes de diversión y felicidad.

Posiblemente se toque , se rompa una venilla y sangra un poco, posiblemente.

Su padre acaba de llegar de hacer otra vez el camino a la Virgen de la Cabeza, promesas que se cumplen cinco veces al año, casi nada.

Os dejo unas fotos del día de revisión, le dieron unas princesas que reparte Ales en el hospital , una princesa Esperanza que no tiene pelo, al verla Begoña dijo y por qué no tiene , yo le voy a poner uno, y lo hizo con plastilina rosa, los niños y sus ocurrencias, y otra de un salto que hizo y yo la puse en Facebook describiendo lo contenta que te vas después de una revisión buena, es lo normal pero necesitas confirmarlo para seguir adelante.rev 2 rev 3 rev 1

Anuncios