El martes fué un día horrible , pero el lunes 24 de agosto no debería haber existido, el lunes nuestro amigo Blas se fué para siempre , con 39 años , a punto de cumplir en octubre los 40 , mientras se duchaba después de correr, por un infarto fulminante.

Explicación no tiene ninguna, estaba sano , fuerte, hacía deporte , se cuidaba, entonces por qué pasan estas cosas que hacen que se trunque una vida de esa forma tan repentina, el destino a veces es muy caprichoso y cruel.

Fué el primer buen amigo que conocí de Ramón, y es que ellos se conocían de pequeños , y la distancia de vivir en Madrid no impidió  que su amistad fuese de esas de las buenas, de las que siempre tienes para todo, así poco a poco su amigo se fué convirtiendo en mi amigo y más tarde en algo importante también para Begoña , el tito Blas lo llamaba, el se lo ganaba, siempre cariñoso, con una sonrisa y ganas de jugar con ella, por eso lo quería tanto y preguntaba muchas veces que cuando venían el y Lucía, su hija mayor.

Son muchos los momentos vividos,  muchos ratos compartidos, sobretodo en casa, sobretodo en los últimos tiempos , esos nos los quedamos nosotros tres para nosotros , en un pedacito de nosotros que también se ha ido con el , eso seguro.

El momento más duro el abrazo con los padres, cuando nos vieron , a los cuatro amigos que íbamos, el padre nos dijo que ya habíamos perdido a nuestro amigo, y no entiendo por qué puede suceder esto, ningún padre debería enterrar a sus hijos, es algo antinatural, es algo demasiado horrible, desgarrador, no quiero ni pensarlo.

Lo peor deja a una mujer y a dos hijos, de dos años y dos meses, y la hija mayor de 11 años de su anterior matrimonio, un horror como ella decía, ella es muy fuerte y estoy segura que sabrá hacer a sus hijos muy felices, que pena que no puedan disfrutar del padre tan bueno que tenían, y tan cariñoso, que rabia.

En el tanatorio de San Isidro en el centro de Madrid  hubo una sala que se quedó pequeña, que se colapsó, porque montones de amigos, compañeros, familiares … no quisieron perderse darle el último adiós a alguien al que queríamos todos, porque no nos creíamos del todo que esto hubiese pasado y que ya teníamos que aceptarlo sin más, porque la rabia y la tristeza era el sentimiento mas repetido, eso ya es una buena muestra para saber que tipo de persona se va y como se le queria.

Se fué vestido de Guardia Civil, profesión a la que dedicó gran parte de su vida, tenía una carrera prometedora que se había ganado a pulso, estudiando siempre , ya era teniente y pronto sería capitán, más adelante se jubilaría con un gran puesto, su profesión era muy importante para él, ahora también le rinden homenajes y resaltan su gran labor humanitaria como voluntario en ese gremio, no me extraña, de el nada.

Supiste ganarte mi cariño por tu forma de ser, de mi marido el mejor de los amigos, de Begoña un tito más, vivíamos lejos pero como decían tus tíos del pueblo no te ibas ni una sola vez sin pasar por  casa de Ramón y echar un buen rato, y ahora a nosotros nos toca echar de menos eso para siempre .

La foto que pongo es una que han publicado en la Guardia Civil porque está con su sonrisa de serie, esa que siempre le acompañaba.

Blas

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