Visitar París es un privilegio y un placer, volver a estar en la torre Eiffel, pasar por los campos Eliseos y por fin dar un paseo en los Bateaux- Mouches( barcos que dán el crucero) por el sena  ha sido el colofón a un viaje genial, mas si cabe porque esta vez he estado acompañada por mis dos amores, mi hija y mi marido, así que verlos a ellos también allí me ha hecho especial ilusión.

Visité París hace algo mas de cuatro años, sin saberlo Begoña lo visitó conmigo porque al llegar a España me hice el test y estaba ya de cinco semanas, así que en ese viaje se consolidó bien mi embarazo porque nos pegábamos tutes de doce horas andando al día o mas para aprovechar bien los días , así que en mi vientre viajó ella sin saberlo nadie pero allí estuvo.

Tuve la  gran suerte de tener la mejor de las compañías para un viaje así, mi hermano mediano y por entonces su mujer solian hacer un viaje en invierno de unos cuatro o cinco días, ya me habían puesto los dientes largos visitando Roma, Amsterdam, Lisboa… y en cuanto dijeron París a mi me apeteció, pero mi marido no estaba tan entusiasmado, así que como ellos ya me lo habían dicho me fuí con ellos esta vez yo sola y creedme fué en uno de los viajes que mas he aprovechado el tiempo y que mas cosas he visto, los dos tienen un carácter curioso y ansias de conocer, luego mi cuñada una orientación privilegiada que hacia que se moviese por allí como si hubiese estado dos años viviendo, y yo con ganas de empaparme de todo, hizo que exprimíesemos los días y no nos quedase casi rincón que visitar, bueno nos quedó lo de los barcos por el Sena, que ahora yo he hecho, fué un privilegio compartir ese viaje con ellos, como yo le he dicho muchas veces a ella: ” Siempre nos quedará París”, porque disfrutamos mucho y porque después al tiempo su situación cambio radicalmente, y ese viaje lo llevo grabado con ellos dos juntos y así quedará para siempre en mi memoria, ahora siguen formando parte importante de mi vida por separado pero con un gran vínculo en común que son mis sobrinos, su nexo de unión para siempre.

Al regresar creo que al día siguiente me sentía con el cuerpo revuelto y me dió por hacerme el test ese moderno que te especifica de cuanto estás exactamente, y mi sorpresa fué cuando puso mas de cinco semanas, ahí si iba a cambiar mi vida y por desgracia ahí empecé con los vómitos que no me abandonaron en todo el embarazo a no ser que me tomase las famosas pastillitas, luego se le sumarian todos los achaques extra que tuve, pero la recompensa fué tan grande que todo mereció la pena, pero que buenos tutes me pegué en París de andar, de comer crepes deliciosas con Nutella, a los tres nos encantaba, buenos quesos, fondues, de todo, que risas con mi acento en inglés o inventándome palabras como hago siempre y que sorpresa ver hablar a mi hermano un francés casi perfecto a pesar de los años, el que es listo lo es siempre, y el tiene una inteligencia natural, que bien que aunque fuese sin saberlo al final no viajé yo sola sino que tenía la mejor de las acompañantes, mi hija, que ahora ha tenido la suerte de conocer París conmigo y con su papá, son buenos recuerdos para mí y me los guardo en mi mochila.

Ahora ha sido muy distinto, hemos pasado un día , el último, con la asociación , con nuestros niños de la tercera, al principio no sabíamos si iba a ser buena idea el día de PArís porqeu todos veníamos a  Disneyland y los niños no sabemos nunca como van a reaccionar, pero al final se dió fenomenal, porque fué una cosa muy amena, ver la torre Eiffel, luego paseo en el barco y un tour en autobús con guía explicando, así qeu todos contentos, Begoña disfrutó muchísimo en el barco jugando con los otros niños, y luego en el autobús también estuvo muy bien, así que la experiencia y el experimento del último día acercarnos a París salió muy bien porque todos los niños estuvieron bien y todos disfrutaron sobretodo en el barco y en la torre, un gran colofón a lo que sin duda se ha convertido en un viaje único e inolvidable.

Pero para mí siempre París me recordará a tiempos pasados, a tiempos en los que mi cuñada era cuñada en papeles, tiempos en los que nos pegábamos unas risas y en los que llegábamos molidos al hotel pero contentos por todo lo nuevo que habíamos conocido, París siempre me va a recordar a ellos como pareja, a miles de historias y momentos pasados como familia y aunque formen parte de mi vida por separado, uno como hermano y otra como cuñada postiza , tita de Begoña a la vez que amiga, siempre guardaré en mi corazón la imagen de ellos juntos, como a mí me gustaba verlos y como me hubiese gustado que continuasen, pero la vida es así y ellos continúan con sus vidas cada uno feliz por su lado y sobretodo haciendo felices a sus hijos que es lo mas importante, al fin y al cabo es lo que los papas perseguimos, que nuestros hijos sean felices.

Pero al llegar de París cambió mi vida, iba a ser mamá , lo mas importante que me ha pasado, y en París hice el último viaje con mi pareja ideal para viajar, pero con ellos y con el recuerdo ” Siempre nos quedará Paris”.

Fotos de este viaje a París, las otras no puedo encontrarlas ahora, se me bloquea el ordenador, otra vez será.

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