La sala 8 del tanatorio San Jose de Jaen no es un buen sitio para ir de visita, si pasas por ahí es porque alguien se ha ido y normalmente antes de la cuenta.

Este miércoles fuí a esa sala a despedir a una buena mujer, cariñosa, atenta, buena persona y a dar un fuerte abrazo a su marido desconsolado por tan amarga pérdida, a sus dos hijas tambien pero no las conozco prácticamente, conocia al matrimonio, amigos íntimos de mis suegros, unas excelentes personas.

El 18 de junio les dediqué una entrada en mi blog que se llamaba ” otro bastón en que apoyarnos”, si teneis curiosidad la podeis ver pero explicaba que vinieron a casa a regalarle un simpático baston a Begoña de los que hace el en sus ratos libres de jubilado y donde decia que eran de esas personas que les tienes un cariño especial porque ellos se lo ganan con sus gestos y con sus acciones.

Ella habia tenido cáncer de colon como mi suegro y la verdad es que lo habia superado, yo en esa entrada puse que le habia ganado la batalla pero no sabia que en poco tiempo por muchas partes mas de su cuerpo le iba a reaparecer y finalmente iba a acabar con su vida, maldito cáncer , cuanto daño haces.

Lo mas triste de esta historia ademas de haberse ido demasiado pronto es que ella tuvo que pasar un trance muy duro y vivir con eso durante mas de veinte años, a su hijo le diagnosticaron leucemia alrededor de los nueve años y no tuvo un final feliz, esa mujer grande y generosa tuvo que sobrevivir a su hijo y continuar con su vida y sus dos hijas , y eso es una losa demasiado pesada para cualquier madre.

Contaban el dia de su entierro que ha muerto el mismo dia del mismo mes que su hijo, mas de veinte años despues pero el mismo dia, que curioso, ella pidió a su familia que la incineraran junto con los restos de su hijo y que esparciesen las cenizas por varios sitios especiales para ella, se ha reunido con su querido hijo muchos años despues.

En la iglesia en el funeral hubo un momento en que me estremecí pensando en que si existia algo ella iba a estar con su hijo y en el momento de encontrarse, nadie deberia pasar por eso, nadie deberia enterrar a sus hijos, es antinatural, pero me consuela pensar que mas de veinte años despues ella ha podido verlo de nuevo.

Su marido en el abrazo que nos dimos al despedirlo me dijo, dale un abrazo muy fuerte a tu hija, ellos saben lo que es pasar por esto y se han alegrado profundamente siempre de que Begoña haya ido tan bien, he tenido miradas muy complices con esa madre conocedora del sufrimiento de tener a un hijo con esta enfermedad y conocedora de un sufrimiento que yo no quiero conocer.

Yo solo le pido eso a la vida, que mi hora llegue antes que la de mi hija, dentro de muchos años , pero antes que a ella, que esta prueba quede en el recuerdo y que los años nos ayuden a espantar a nuestros fantasmas, que disfrutemos del dia a dia sin temor al mañana, que la vida nos devuelva lo que nos ha quitado en parte que es el vivir sin temor, que tengamos una vida normal, aunque despues de esto nuestra vida siempre va a ser extraordinaria.

Y para ellos mi consuelo , sobretodo para el marido , un hombre buenisimo y bondadoso y especialmente cariñoso que dependia mucho de su mujer para todo y que va a tener que aprender a vivir sin ella, mis recuerdos bonitos de sus detalles con Begoña y de muchos buenos ratos a su lado, mi espinita no haberle hecho el detalle que queria tener con ella, que descanse en paz y se ha ido otra buena persona en la misma sala, la 8 que hace 15 años tuve que despedir a la que entonces era la persona mas importante de mi  vida, mi mama, siempre me ha hecho falta,en todos los momentos de mi vida, ahora mas si cabe pero desde donde está me sigue echando cables para aguantar esta situación de la mejor forma posible, ahora teneis alli a otra buena persona.

Anuncios