El dia que nos toca ir al hospital para analítica , que es para lo que vamos siempre ahora siempre tengo la misma sensación de mal cuerpo al acostarme y sobretodo al levantarme , la sensación se parece bastante a la que tenia cuando estaba embarazada de cuerpo revuelto, como de una resaca o algo parecido, ese dia soy incapaz de desayunar porque me caeria fatal y me toca levantar a Begoña temprano, cosa a la que no está acostumbrada con lo trasnochadora que es y ver como ya a estas alturas se da cuenta perfectamente donde vamos a ir y empieza a llorar y a decir ” pinchar no”, en ese momento me entra mas flojera pero me hago la dura para que ella note seguridad y le digo que ya mismo estaremos en casa, que va a ser ” pis pas ” como ella tanto dice.

Y es que hay mucha diferencia en el año que ha pasado en su forma de percibirlo todo, ya se entera de todo y sabe perfectamente lo que toca segun al sitio que vayamos, sabe que si le echo cremita sobre su reservorio es que le toca ir arriba y le van a sacar sangre por el ” grifito ” como algunas le llaman y si no y llegamos y subimos la cuesta sabe que es por brazo la analítica, su peor pesadilla.

De todas formas es de agradecer que ahora en verano tengamos un intervalo de tres semanas entre visita y visita al hospital, al principio cuando salimos de aislamiento ibamos hasta dos veces por semana a analítica, era horrible , y es que es la única forma de controlar su enfermedad desgraciadamente , y aunque nos dicen que existen métodos menos dolorosos como un lapiz para hacerlo , por cuestiones económicas en nuestro hospital no está así que toca una vez por brazo y una vez por arriba como ellas siempre nos han dicho.

Una vez que le hacen la analítica hay que ESPERAR, que gran palabra en esta enfermedad, es nuestro sino esperar y esperar resultados, porque en ese papel lleno de signos y cifras y nombrajos que yo domino ya a la perfección está el informe de como está , esta el informe de su vida, de como van las cosas y si es dificil esperar todavia es mas dificil el momento en que la doctora te llama para comunicartelo, intentas adivinar en su cara si  todo esta normal pero hasta que no te lo dice no se te quita ese cuerpo revuelto del que hablo cuando me levanto.

Asi que cuando entras y te dice que todo va como debe ir respiras tranquila y sabes que tienes el margen hasta la próxima visita para vivir, para intentar tener una normalidad dentro del caos que estas metida hasta que esto termine.

Hay una cosa importante que no debeis olvidar los que os encontreis en una situación de enfermedad, enferma el cuerpo pero no debeis dejar que enferme la mente ni el espíritu de lucha y superación, eso es fundamental para la curación y eso los niños y sobretodo los pequeños lo llevan puesto de serie, marca de la casa , genuino de Begoña, esa es mi suerte, esa es mi fuerza , siempre lo digo pero es la verdad sino no podria seguir adelante.

Hoy para describir con una foto esos momentos en los que vivimos entre visita y visita al hospital una foto que nos hizo a las dos un ex-enfermo de la asociación que colabora activamente con ella y que ademas es un encanto de niño, bueno de adolescente porque a mi me saca una cabeza por lo menos, nos la hizo el otro dia en una merienda que tuvimos los padres y en la que Begoña se lo pasó muy bien, estuvo jugando con dos niñas pequeñas que ya estan curadas, que bien nos vienen los ejemplos y mas de ese tipo, verlas me da mucho animo para seguir y llegar hasta el final del camino, YA QUEDA MENOS.

 

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